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VERICAT VERICAT • 18, julio 2019

Cuándo optar por la implantología dental

Las personas tenemos dos denticiones a lo largo de nuestra vida: la dentición temporal, denominada también ‘dientes de leche’ y la dentición permanente. conservar todas las piezas dentales a lo largo de los años es algo inusual, a pesar de los esfuerzos por tener unos hábitos de higiene adecuados. De hecho, el 47% de la población de más de 45 años ha perdido al menos un diente (*). A partir de los 65 años, 9 de cada 10 personas tienen ausencias dentales.

La odontología tiene dos objetivos principales: ayudarnos a conservar los dientes naturales en buenas condiciones durante el máximo tiempo posible y reponer esos dientes cuando se hayan perdido. 

Hoy en día, los pacientes tienen a su disposición diversos tratamientos para reemplazar esos dientes perdidos: puente sobre dientes, dentadura removible e implantes dentales.  

>> Puente sobre dientes 

Este tratamiento consiste en tallar los dientes contiguos a las ausencias dentales para poder colocar un puente. Este tallado implica un desgaste en esos dientes que, a priori, están sanos y un incremento de la sensibilidad dental. 

Además, las posibles caries que se originen en los muñones van a ser muy difíciles de detectar mediante una radiografía. Su durabilidad llega hasta los 10-15 años habitualmente.

>> Dentaduras removibles (de quita y pon)

Esta opción presenta frecuentemente problemas de fijación, lo que origina la aparición de llagas, incomodidad al hablar y dificultades para comer determinados alimentos. 

La reabsorción que se produce en la encía, especialmente cuando se han perdido todos los dientes, obliga a reajustar cada cierto tiempo esta prótesis para mejorar la fijación.

>> Implantes dentales

Hoy por hoy, la implantología es la solución más confortable para el paciente, ya que es el tratamiento que consigue un resultado natural, tanto en su función masticatoria como en su apariencia o función estética. 

 

Con unos correctos hábitos de higiene y siguiendo las pautas de mantenimiento indicadas por el especialista, la implantología dental es la opción que ofrece los mejores resultados de durabilidad.

Dentro de este último tipo de tratamientos existe una variante que se ha convertido en la opción que más interés despierta entre los pacientes: la implantología inmediata. Se trata de una técnica de implantes totalmente avalada por la literatura científica y la experiencia clínica. 

El protocolo de tratamiento que se utiliza en estos casos permite acortar los tiempos de espera que requiere la técnica clásica de implantes. Así, con la técnica inmediata, el paciente disfruta de dientes fijos desde el primer día de tratamiento, ya que en el mismo día se extraen los dientes irrecuperables, se colocan los implantes y, sobre ellos, los dientes fijos inmediatos. 

Con la técnica clásica de implantes, el paciente debe esperar de 4 a 6 meses entre la extracción del diente y la colocación del implante, y otros 4-6 meses entre la colocación del implante y la colocación de la prótesis fija.

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¿Existen límites o contraindicaciones para optar por la implantología dental?

Uno de esos límites es la edad. La implantología no es un tratamiento indicado para adolescentes o jóvenes que todavía están en fase de crecimiento. El equipo de implantólogos serán quien, con las pruebas radiológicas pertinentes, diagnostique el fin del crecimiento, y por tanto, si el paciente puede ser ya portador o no de implantes. 

Contrariamente, por arriba, la edad no supone ningún límite para la implantología dental, más allá de consideraciones generales de la salud del paciente. 

Algunas personas con diabetes también se interesan por estos tratamientos de implantes. Esta enfermedad metabólica afecta a ciertas funciones, como por ejemplo, la respuesta frente a una infección. Por tanto, ¿es aconsejable la implantología en este contexto? Con un correcto control de esta enfermedad, los resultados en los tratamientos de implantes son satisfactorios para el paciente y no se presentan complicaciones. 

 

Que no se vea no quiere decir que no sea necesario

La mayoría de las personas son conscientes de la necesidad de reemplazar un diente perdido en la zona estética o visible de la boca. Pero, cuando la ausencia dental no está visible, hay pacientes que optan por no reemplazar el diente. 

Muchos consideran que reponer molares o premolares es algo secundario ya que esas ausencias dentales no se ven. Esta idea es totalmente errónea, ya que si no se repone un diente perdido podemos poner en peligro piezas que estaban totalmente sanas.

Las consecuencias de no reponer dientes perdidos, estén o no en una zona visible, son diversas. Por ejemplo, se produce una reestructuración de la arcada dental. Los dientes tienden a ocupar los espacios libres, con lo que se deforma la arcada. Además el diente antagonista (el que está en la misma posición pero de la arcada contraria) tiende a desplazarse de forma vertical al no encontrar un límite físico que frene ese movimiento. 

Todo esto origina retención de comida y mala oclusión, lo que puede generar caries y, en última instancia, más pérdidas dentales.

 

En resumen...
  • La implantología dental es un tratamiento indicado para la inmensa mayoría de pacientes, una vez ha finalizado el crecimiento. 
  • Los implantes dentales constituyen una solución eficaz y duradera. Además, son la opción que mejor imita los dientes naturales. 
  • Es el tratamiento más confortable y con mejores resultados para volver a sonreír abiertamente y sin complejos. 
  • La implantología es la mejor solución para disponer de nuevo de una correcta función masticatoria que nos permita disfrutar de cualquier tipo de comida. 

 

(*) Datos del Instituto Nacional de Estadística

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